Yo con el Amnesia lo pasaba realmente mal jugando, sobretodo porque lo hacía de noche y con todo en silencio. Tenía que jugar de poco en poco porque si no acababa atacado de los nervios.
Encima para hacer la gracia, lo probé cuando estaba en una resi universitaria en la habitación de un colega de noche mientras él se duchaba. Y jugando con la luz apagada y totalmente concentrado, no se le ocurre otra cosa que empezar a golpear la puerta desde dentro del baño de repente a puñetazo limpio.
Si no eché el corazón por la boca en ese momento no creo que lo haga el resto de mi vida. De los peores sustos que me he llevado jamás, menudo mamonazo jajaja. Aún se parte el culo cuando se acuerda de la cara que puse cuando lo hizo.